Tonificar la musculatura pélvica, clave en la preparación al parto

Sin duda, uno de los momentos más importantes de las futuras mamás, es el embarazo. Durante estos meses se van a desarrollar cambios tanto físicos como hormonales y emocionales.

Cuando nace el bebé, el cuerpo ha cambiado por completo y ya no lo reconocerás como “el que era antes”. En este momento piensas: “El problema de todo esto ha sido el parto”. Pues bien, estamos equivocadas. Realmente, el período que más cambios provoca es el embarazo en sí.

En estos meses de desarrollo y crecimiento del feto, toda la musculatura, ligamentos, fascia, tendones, etc están sometidos a un aumento y a una mala gestión de las presiones.

La musculatura perineal y abdominal debe sostener al bebé y las vísceras: recto, vejiga y, por supuesto, al útero, que durante el embarazo pasará de los 50gr aprox. a pesar unos 1.400 gr. Además, debido a la relaxina y a la progesterona, hormonas segregadas durante el embarazo, tus ligamentos tendrán una elasticidad excesiva y no favorecerán el sostén de las vísceras pélvicas.

Si sumamos el aumento de volumen, entenderás entonces que la musculatura abdominal se debilite y, en consecuencia, el suelo pélvico pueda verse también debilitado.

Por todo ello, es tan importante realizar una buena prevención durante el embarazo y así, conseguir disminuir al máximo las posibles disfunciones en nuestro cuerpo. Es a esto a lo que llamamos “preparación al parto”.

En un estudio publicado por la revista “Fisioterapia” se concluyó que “el tratamiento fisioterapéutico aplicado es efectivo y positivo en alteraciones propias del embarazo, tales como dolor lumbar y pélvico, diástasis de los rectos abdominales, distensión del suelo pélvico e incontinencia urinaria; su efectividad también se demuestra en las alteraciones del parto, consiguiendo una disminución del traumatismo perineal.”.

Recientemente, en un estudio publicado en 2017, se confirma que pacientes embarazadas sin dolor lumbar tienen una estabilidad lumbopélvica mayor en comparación con mujeres con dolor lumbopélvico y esto se traduce en un menor riesgo de lesión intraparto y postparto.

EN CONCLUSIÓN, ¿QUÉ BENEFICIOS TIENE LA PREPARACIÓN AL PARTO?

  • Prevenir y aliviar el dolor de espalda y otras lesiones osteoarticulares como la pubalgia.
  • Reducir la posibilidad de disfunción en tu suelo pélvico. (incontinencia urinaria, prolapsos…).
  • Mantener una postura correcta compensando el aumento de volumen.
  • Aprender a gestionar los esfuerzos en cada uno de los trimestres.
  • Preparar y elastificar los tejidos para prevenir lesiones del colágeno.

 

Quizá todo esto que lees te anime aún más a realizar una buena “preparación al parto”.  Pero aquí viene lo interesante: ¿Qué hago yo en una preparación al parto?, ¿Ejercicios?, Pero, ¿Cuáles?, ¿Me enseñarán a empujar y respirar para cuando vaya a salir mi bebé?, ¿Qué voy a aprender exactamente?…

Algo muy importante es saber que NO todo ejercicio vale, ni tampoco todo vale en todo momento. Es decir, tu rutina de preparación dependerá de tu estado de salud, el mes de gestación en el que os encontréis y las recomendaciones ginecológicas.

¿Tengo que hacer abdominales para mantenerme en forma? NO, Y ROTUNDAMENTE NO. Si lo que quieres es hacer un trabajo que sea efectivo para ti y para tu bebé no dudes en trabajar el TRANSVERSO DEL ABDOMEN, uno de los grandes olvidados, la movilidad lumbopélvica y la respiración.

Todo el trabajo necesario no acaba aquí. Por supuesto, te animo a que busques a un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico y obstetricia, profesional de la salud titulado y capacitado para realizar la preparación al parto. Si quieres ampliar información sobre este tema o tienes cualquier duda, no dudes en contactar con nosotros. Desde el área materno-infantil de Dandelion Salud, estaremos encantados de atenderos como os merecéis.

Tamara Verdú – Fisioterapeuta especializada en obstetricia y suelo pélvico

Dandelion Salud Alicante

 

 

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